Custo Barcelona
Pese a que los motivos más habituales en sus estampados han sido las flores, los animales y la iconografía japonesa, los cómics manga, la imaginería hindú, o el pop art de los años setenta, en las colecciones de 2002 y 2003 los hermanos Dalmau evolucionaron hacia el patchwork y las rayas. Copiados en el mundo entero, a principios del siglo XXI circulaban miles de imitaciones de sus camisetas, hecho que parecía no preocupar excesivamente a los diseñadores catalanes.
Firma asentada en el mundo de la moda, Custo Barcelona se hallaba en 2004 en plena expansión internacional, reflejada en el crecimiento del número de sus tiendas en todo el mundo: Chicago, Nueva York, México, etc. Con su primera tienda oficial instalada en Barcelona y la base en El Prat, la maquinaria funcionaba en Tailandia, adonde los Dalmau se desplazaban a menudo, siempre que se lo permitían sus múltiples apariciones en las pasarelas de Nueva York o Milán, donde se dedicaban no sólo a vender moda, sino también a exportar imagen de la ciudad de Barcelona. Custo Dalmau comparte su vida con Eva Volmer, que le ha dado una hija, Montana.
Con un reconocimiento internacional sólo comparable al de la firma de calzado Camper, los diseños de los Dalmau han sido reconocidos en Italia, donde han recibido el premio Kore, conocido como el Oscar de la moda; y en España, con el Prix de la revista Marie Claire al mejor diseñador del año y dos premios de la revista Metaphor(e), uno a su proyección internacional y otro por sus campañas publicitarias. Pero a Custo Dalmau -cabeza visible de Custo Barcelona, firma en la que comparte trabajo con su hermano David- no le pesa la fama, como tampoco le pesa haber convertido una camiseta en, según afirman los críticos en moda, la única tendencia exportable de la moda española de los últimos años.
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